El genio y el ingenio: factores para la creatividad

Lugares de Second Life

Lugares de Second Life

En los tiempos que corren, uno llega a hastiarse de leer y oír hablar de excelencia, innovación, teorías de enseñanza y aprendizaje a largo plazo, propuestas de cursos mundiales online, herramientas digitales, aplicaciones, M-Learning, Blended-Learning, PLE…TIC, TAC, TEP… hasta el punto de que ya no se sabe muy bien de qué estamos hablando o si es que todos hablamos de lo mismo con sinónimos. Así que me pregunto constantemente, pero quizá dejándome llevar por las tendencias generales (tan generales que llegan al hartazgo, como digo), ¿de qué manera puedo ser motivadora en mis planteamientos de la Educación Académica en la que se trabajo?, ¿de qué modo puedo enseñar y que los estudiantes aprendan lo que necesitan saber de Lingüística y de todos aquellos aspectos relacionados con el uso del lenguaje utilizando las infinitas herramientas y recursos digitales que parecen estar convirtiéndose en la panacea de la enseñanza-aprendizaje?

Soy consciente de que las teorías científicas unas veces aparecen para sustentar una práctica que la propia sociedad ha comenzado a desarrollar para solucionar algunos de los problemas que   han ido creando con el paso del tiempo (esto es algo muy notable en la formación educativa y académica actual), y en otras ocasiones es la teoría la que nos guía hacia una práctica determinada, utilizando conceptos y enfoques derivador de esa propia teoría, como sucedió con el uso de los diagramas arbóreos de la gramática generativa para explicar la relación sintáctica entre los elementos oracionales en la enseñanza de la gramática. Ello suele tener como resultado la aplicación a otras disciplinas relacionadas, que adoptan dicho método y lo aplican a su propia práctica, generalizándose dicho enfoque hasta incluso la impropiedad o la inadecuación.

La sociedad actual, y más concretamente el colectivo estudiantil, no parece -por otra parte- tener ningún aprecio por la formación a partir de lecturas y reflexiones sobre los contenidos de dichas lecturas. Los textos ya no son valorados como “manuales”, es decir, un escrito para tener a mano en caso de necesidad de consulta. Los tuits se retuitean sin siquiera leerlos en muchos casos, para filtrar si es interesante para que puedas compartirlo con esa persona que está en tus redes sociales y que intuyes que podría aprovecharlo para su trabajo, o incluso para su propia vivencia experiencial. Todo se comparte, el conocimiento se comparte, de acuerdo (porque si no, no sirve de nada), eso es bueno y positivo; ya no nos tapamos con el brazo para que nadie se copie: estamos protegidos por licencias Creative Commons… Hay muchos profesores que realmente están haciendo un trabajo excelente filtrando y compartiendo, pero no somos la mayoría, desde luego.

A esto quisiera añadir que los estudiantes no quieren saber nada de todo aquello que les suponga un mayor esfuerzo o tener que incorporar una práctica nueva en cuyo dominio se supone que tienen que emplear unas horas (que por otra parte están contempladas en las Guías Académicas de la nueva pedagogía que subyace a los planes de Bolonia y los nuevos grados de la Universidad). Por su parte, en los Institutos, Primaria y Secundaria están igualmente construyendo todo un entramado de recursos digitales para que los estudiantes trabajen los contenidos utilizando ejercicios que los profesores han estado preparando para sacar de sus alumnos lo mejor que tienen dentro de ellos sin tener que recurrir a los métodos clásicos.

Todo ello construye una situación en el ámbito educativo que muchos han aprendido a tener controlado, pero en  la gran mayoría es´tan dejándose sus horas de sueño, de vida familiar y de trabajo para su propio crecimiento interior (al modo clásico, es decir: leyendo, reflexionando, creando, relacionando conceptos, construyendo conocimiento…), lo cual se supone que viene primero, para luego poderlo compartir.

A raíz de esto -haciendo un inciso-me pregunto qué van a hacer los padres y cómo van a distraer a sus hijos en casa cuando lleguen de estar en el colegio todo el día utilizando vídeos, películas, juegos de ordenador o de cualquier otro dispositivo… y no quieran ni ver un ordenador… ¿Les leerán cuentos? ¿se crearán los niños un mundo virtual, una segunda vida donde poder jugar utilizando las herramientas que conocen? ¿Qué va a pasar?

Esta es una sensación que ha ido tomando cuerpo en mi propio devenir profesional de cara a los próximos años de docencia. Yo tengo que enseñar a personas que pueden llegar a tener edades desde los 17 hasta los 60 años, y tengo que enseñar Lingüística, tengo que explicar en qué consiste ser un lingüista, puesto que se supone que formamos personas que luego van a tener una profesión (sí, se puede ser lingüista, efectivamente; de hecho todos llevamos un hablante dentro de nosotros y solo por ello somos lingüistas sin ser conscientes de ello). Y yo enseño Lingüística a estudiantes de diversas Filologías (que ya no lo son, sino que son grados en Lenguas Modernas, en Hispánicas, en Lengua Inglesa, etc.), pero también a estudiantes de Arte, a estudiantes de Logopedia, a estudiantes de Traducción, de Pragmática Intercultural…

Lo cierto es que sin saber cómo funciona y cómo se usa el lenguaje en contextos determinados y con finalidades comunicativas concretas, no veo cómo van a poder analizar textos, corregirlos o escribirlos (que es lo que se supone que puede hacer un filólogo, aunque hoy tengan que trabajar detrás de una barra de bar sirviendo cafés), no veo cómo puede rehabilitar lenguaje un logopeda, no veo cómo puede actuar de guía turístico un graduado en Arte o elaborar una guía de museo, o incluso hacer una entrevista de trabajo, ni por supuesto no comprendo cómo va a poder trasladar sentidos de una lengua a otra un traductor.

Así que mi misión es enseñar esto. Pero el hecho de estar atenta a las corrientes actuales en Educación me ha permitido darme cuenta de que además de enseñar lingüística yo tengo que formar personas. Y tengo que conseguir que mis estudiantes sepan ir por la vida resolviendo problemas, sabiendo compartir, colaborando con otros, construyendo entre varios un tema de su gusto, de su propia elección, divirtiéndose al hacerlo… sea en Arte, como en Filología, como en Logopedia, en Traducción o en Pragmática… o donde quiera que me lleve mi POD.

Mi elección para motivar y provocar interés y despertar así el genio y el ingenio, tanto en ellos como en mí misma, ha consistido en utilizar una plataforma que nunca antes había imaginado poder utilizar para la docencia de mis materias. Second Life es uno de los Metaversos o Mundos Virtuales entre otros muchos, pero que tiene la ventaja de que en él puedes construir los entornos adecuados a tus necesidades en cada momento, no te vienen dados como sucede en otras plataformas como las de los videojuegos, donde tienes que hacer lo que en cada momento requiere el desarrollo del juego.

Reconozco que he tenido que emplearme a fondo, por varios motivos: primero porque había que superar una completa ignorancia de lo que era esta plataforma en tanto recurso con un enorme potencial docente, no solo para los contenidos propios de mis materias, sino también para valorar y poder evaluar posteriormente aquellas habilidades invisibles, inobservables, que los estudiantes desarrollaban durante la realización de sus prácticas en Second Life. Me refiero por ejemplo a habilidades o actitudes de valor humano y humanístico como por ejemplo: su grado de creatividad, su capacidad selectiva y crítica, su flexibilidad y capacidad de adecuación a los requisitos de cada momento, su grado de motivación, su persistencia, su curiosidad, su interacción y preocupación por aclarar conceptos poco evidentes, su sentido del humor, su entereza y constancia, su rigurosidad, su entusiasmo, el grado de propiocepción como estudiante y como compañero capaz de formar a sus colegas e incluso al profesor, su capacidad de autodisciplina, su capacidad de liderazgo, el nivel de compasión y comprensión que es capaz de desplegar, su osadía, valor, corage, valentía, su sentido de la belleza, su capacidad de asombro, su habilidad para localizar fuentes y datos, su espontaneidad, su humildad… Todas ellas son cualidades humanas que luego van a necesitar en su recorrido vital por este mundo global en el que nos encontramos inmersos en nuestro siglo XXI.

Puedo afirmar que para llevar a cabo mi empeño, he tenido que poner a trabajar también yo todo el genio y el ingenio que tengo, y el que no tengo también. Gracias a muchos compañeros que saben lo que significa lo que estoy diciendo, he podido acceder a mucha información y a mucha formación en los Metaversos. Esto es algo que, si bien no pertenece a la Lingüística, está presente en toda actitud docente: es pedagogía en el sentido general de “lo que enseña y educa”, por no definirla con las palabras que hoy en día convierten a esta disciplina en algo tan denostado en el ámbito de los que no enseñamos teorías pedagógicas.

He aprendido algo con esta nueva manera de ver el futuro de la enseñanza-aprendizaje: no puedo enseñar a mis estudiantes una materia tan solo; debo también intentar inculcarles los axiomas básicos que los convierte en personas de neutro mundo que han incorporado un conocimiento del buen uso del leguaje, de los enfoques desde los que se puede estudiar su funcionamiento, de que existen otras culturas que ven, sienten, perciben, interiorizan esas percepciones (construyen conceptos) a partir de los recursos que les proporcionan sus propias lenguas, pero que al mismo tiempo esto es reversible: sucede igualmente que son las propias lenguas las que les permiten acceder a esas percepciones y a esas cosmovisiones propias de su cultura, su sociedad, su grupo, su entorno…

Si en algún momento algún lector de este largo post de reflexiones, exclusivamente mías, se siente interesado por cuáles fueron los resultados de esta iniciativa tipo “Sola ante el peligro” en Second Life para enseñar Retórica (Discurso oral, Debate, Argumentación, Reconocimiento e identificación de Falacias, Etapas del Discurso oral y escrito…) y Lingüística Contrastiva, Pragmática Intercultural, Español de España y de América…), en los enlaces de las entradas he colgado algunos de los vídeos que pude sacar a duras penas intentando hacerlo todo a la vez yo sola.

En todo caso, me siento muy satisfecha del trabajo de mis estudiantes, de su respuesta absolutamente positiva, de su cooperación y de los resultados que tengo reflejados en estadísticas de grado de satisfacción.

Acerca de monvey

Ph. Dr. in Linguistics; Researcher in Linguistics, Neurolinguistics, Translation, Clinical Linguistics, Innovation for Linguistics at University, Innovation in Education, Virtual Worlds and its potential as platform for long life learning, Second Life is my favorite MUVE, MOOC as newest e-learning courses...
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2 respuestas a El genio y el ingenio: factores para la creatividad

  1. El lenguaje digital, como una lengua nueva nos invita a sumergirnos en nuevos mundos y formas de comunicarnos, sin dejar de lado la mediación de valores, afecto, cultura.

    Que bueno que sólo necesitanas un empujón para esta crónica de tu experiencia, nada mejor para motivar a un docente a crear sus propias rutas y caminos en su práctica pedagógica

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